viernes, 10 de septiembre de 2010

El puma Yagüá.

Leyendas guaraníes. Leyendas cortas. Cuentos.


Leyenda el puma yagua



Cuenta un relato guaraní, que un cachorro de puma que había quedado huérfano porque unos cazadores aborígenes asesinaron a sus padres; fue criado a escondidas por Luna, la hija del jefe de la tribu Chichiguay. Con el tiempo, este cachorro creció y se convirtió en un majestuoso animal. Ya no era posible ocultarlo y pasó a formar parte de toda la comunidad.


La relación entre el puma y la princesa se fue convirtiendo en algo tan estrecho que, donde iba ella, él la acompañaba y cuidaba de los posibles peligros. Compartían los juegos y descansos. El puma, como excelente cazador, proveía la mayor parte de los alimentos que se consumían en la aldea Chichiguay.


Cuando una tribu vecina y enemiga ancestral, los Queraguay, resolvió atacarlos por sorpresa durante la noche, Luna, al igual que los demás, estaba entregada al descanso pero fue despertada por el felino que emitía enormes y aterradores rugidos.


Para cuando los guerreros Chichiguay tomaron sus armas y se prestaron a dar batalla contra los invasores, el puma, ya había atacado y puesto en fuga a la mayor parte de ellos. El resto, con el temor del ataque producido por ese gran gato, fue tomado prisionero o muerto por los defensores.


Pasado el tiempo, “Yagüá”, como se lo había bautizado, ocupó un lugar preponderante en la aldea. Los niños jugaban con él. Las mujeres podían ir tranquilas al interior de la selva a recoger los frutos que eran parte de su dieta, porque eran custodiados siempre por Yagüá. Ni la poderosa anaconda se animaba a molestar a algún integrante de la comunidad Chichiguay.


Los Queraguay, que habían escapado en esa última batalla, unieron sus fuerzas con sus otros ancestrales enemigos: Los Quitiguay. Estos últimos, aunque siempre fueron neutrales entre las contiendas Chichiguay-Queraguay, formaron parte de esa alianza y atacaron en conjunto a los Chichiguay.


Sabían de antemano que, el arma más poderosa que disponían los Chichiguay era a Yagüá. La estrategia que debían utilizar era fundamentalmente, matar al puma.


Nuevamente, con la traicionera cobertura de las sombras nocturnas, los guerreros Queraguay y sus aliados Quitiguay, atacaron la aldea Chichiguay. Yagüá, como siempre, estaba en una sigilosa vigilancia de la aldea. Los atacantes se dirigieron en dos grupos fuertemente armados. Unos a la choza de la princesa Luna a la que tomaron y quisieron llevarla prisionera, y los otros, formaron una barrera de lanzas y flechas entre Yagüá y la princesita.


El puma atacó valientemente a los secuestradores de su amiga. Destrozó con sus grandes y afiladas garras los cuerpos de sus enemigos. Trituró con sus enormes colmillos muchos cuellos y cabezas.


Pero en el fragor de la lucha, fue lanceado muchas veces por los atacantes. Las flechas colgaban a montones de su esbelto y fornido cuerpo. Los dardos, embebidos en “curaré”, que le fueron arrojados, comenzaban a hacer su efecto. En un final esfuerzo, Yagüá, destrozó al último de los enemigos. La princesa Luna había sido salvada.


Herido y moribundo, se despidió de Luna y de los demás integrantes de la tribu Chichiguay con un enorme rugido. En él, expresaba a todos los integrantes de la selva, tanto humanos como animales que, debían respetar para siempre a la comunidad Chichiguay.


Se dirigió al río acompañado por Luna, se despidió en la orilla de ella y penetró en las aguas.


Dice la leyenda que en honor a tan valeroso Puma, esas transparentes aguas, se convirtieron del color de su majestuosa piel. Hoy el río es “del color del León” conocido como el Río de la Plata. Mirándolo, siempre recordaremos a Yagüá… “el inmortal”.



viernes, 3 de septiembre de 2010

CUENTACUENTOS


Cuenta cuentos es una página donde podemos escuchar algunos de los cuentos clásicos.

domingo, 22 de agosto de 2010

TRES TIGRES


Tres tristes tigres
tragaban trigo
en tres tristes trastos
sentados tras un trigal.
Sentados tras un trigal,
en tres tristes trastos
tragaban trigo
tres tristes tigres.





lunes, 16 de agosto de 2010

La cierva dorada.

Mitos. Leyendas celtas. Leyendas cortas. Cuentos.

Cuento de la cierva dorada

Durante una cacería por los bosques, el famoso Finn Mc Cumhaill, vió cruzar repentinamente la senda que seguían, a una hermosa cierva dorada, lo cual hizo que los perros se lanzaran en su persecución. Luego de varias horas de seguirla, llegaron a un fresco valle, donde la cierva, sin duda muy cansada por la carrera, se detuvo y cayó al suelo.

Inmediatamente, los perros se lanzaron hacia ella, pero para el asombro de Finn, en lugar de atacarla, comenzaron a jugar a su alrededor, lamiendo su cara y su cuello. Finn dió órdenes de que nadie la dañara, y todos comenzaron el regreso hacia el castillo, con la cierva y los perros siguiéndolos, jugando armónicamente mientras lo hacían.

Durante la noche, Finn despertó sobresaltado, y vio parada al lado de su cama a la mujer más bella que jamás se hubiera visto. “Yo soy Sadv, querido Finn, -dijo la dama- y soy la cierva que seguiste hoy. Como no quise brindarle mi amor al druida del Pueblo de las Hadas, me hechizó condenándome a llevar esa forma, de esto hace ya tres años. Pero uno de sus esclavos, un buen amigo, me dijo que si lograba entrar en la fortaleza de Allen, recuperaría mi forma original.”

Y así Sadv se quedó a vivir en el castillo, como esposa de Finn, cuyo amor era tan profundo que ya no sentía deseos de ir a la guerra o de cacería. Pero una mañana le llegó la noticia de que se avecinaba un ataque por mar; los Hombres del Norte se encontraban en la bahía de Dublín y venían hacia su dominio.

Sólo siete días permaneció Finn fuera de su casa. Al regresar, no vió a Sadv esperándolo, entonces preguntó a sus sirvientes por ella. Uno de ellos, el más fiel y servicial, con mucha pena le dijo: “El día antes del de ayer, nos pareció veros llegar, y todos nos apresuramos hacia el portal, pero en cuanto la Reina Sadv lo cruzó, un fantasma apareció la cubrió con niebla y en su lugar sólo quedó una cierva dorada. Los perros la acosaron y no le permitieron volver al portal, obligándola a huir hacia el bosque. No la volvimos a ver más.”

Finn se estrujó las manos, y se retiró con muchísimo pesar a sus habitaciones. Jamás fué el mismo, y durante siete años la buscó por toda Irlanda. Finalmente, siguiendo un rastro de jabalíes en losmontes de Ben Gulbann, oyó que los perros ladraban furiosamente. Se llegó hasta allí, y descubrió un niño desnudo, de largos cabellos rubios. Finn y sus hombres alejaron a los perros, y condujeron al niño al castillo.

Cuando pudo hablar, contó que nunca había conocido a sus padres, sino sólo a una bella cierva dorada, con quien había vivido en un valle profundo y hermoso. Esto había sido así hasta que una tarde descendió una niebla espesa y cubrió a la cierva, haciéndola desaparecer de su lado.

Inmediatamente comprendió Finn que la cierva no era otra que su amada Sadv, y este niño, su hijo. Lo nombró Oisín (pequeño ciervo), quien más tarde se transformó en un famoso guerrero, y casó con Niam, la del pelo dorado.

Mitos y Leyendas Celtas” Roberto Rosaspini Reynolds
Extracto y adaptación Fabiana Kofman